Entonces María dijo: engrandece mi alma al Señor; Y mi espíritu se alegró en Dios mi Salvador. Porque ha mirado á la bajeza de su criada; porque he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones. Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso; y santo es su nombre. Y su misericordia de generación á generación á los que le temen. Hizo valentía con su brazo: esparció los soberbios del pensamiento de su corazón. Quitó los poderosos de los tronos, y levantó á los humildes. A los hambrientos hinchió de bienes; y á los ricos envió vacíos. Recibió á Israel su siervo, acordándose de la misericordia, Como habló á nuestros padres á Abraham y á su simiente para siempre.
Lucas 1, 46-55 · Reina-Valera 1909